Nos acaban de enviar la noticia publicada hoy en el diario "La Opinión de Granada" sobre el nuevo edificio para la sede de Emasagra cuyo concurso ganó el joven arquitecto andaluz Luis Gonzalo Arias Recalde. En la noticia se confirma la denuncia por plagio del proyecto por su simitud con otro, en Barcelona, de la arquitecta Zaha Hadid.
http://www.laopiniondegranada.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009050700_4_123876__Granada-Denuncian-similitud-otro-edificio-sede-Emasagra
La verdad es que, en arquitectura, distinguir lo que es una copia de lo que no lo es, siempre ha sido un tema peliagudo. En música, por ejemplo, la legislación contempla que tiene que haber cuatro o más compases seguidos iguales que los de otra canción para ser considerado plagio. Pero en arquitectura parece ser que no hay legislación específica. Por otro lado la historia de la arquitectura ha sido una labor conjunta en la que las multiples influencias han conseguido el progreso. Como decía uno de mis profesores: "No podemos estar inventando la rueda en cada proyecto".
Buscando en la red un rato he encontrado este artículo, de gran interés, sobre el tema ( con comentarios de Campo Baeza, Aroca, Mangado, ...) :
http://www.elcultural.es/version_papel/ARTE/20976/La_arquitectura_tiene__dueno/
En el proyecto del edificio de Emasagra, y utilizando la mínima información que se presenta en el artículo, veo que es la típica organización, ya inventada en los tiempos del movimiento moderno, de basamento, más público, y torre de oficinas arriba. En cuanto al concepto estético tal vez tenga cierta similitud con el proyecto de Zaha, pero si se observa con un poco de profundidad, parece que el proyecto de Granada es de lonchas y el de Zaha es de una sola loncha que se va plegando y conformando todo el edificio mediante ese pliegue.
La verdad que casi que me alegran noticias como esta ya que recuperan el debate sobre los derechos de autor (casi perdidos) de los arquitectos y sobre la arquitectura en general.
http://www.laopiniondegranada.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009050700_4_123876__Granada-Denuncian-similitud-otro-edificio-sede-Emasagra
La verdad es que, en arquitectura, distinguir lo que es una copia de lo que no lo es, siempre ha sido un tema peliagudo. En música, por ejemplo, la legislación contempla que tiene que haber cuatro o más compases seguidos iguales que los de otra canción para ser considerado plagio. Pero en arquitectura parece ser que no hay legislación específica. Por otro lado la historia de la arquitectura ha sido una labor conjunta en la que las multiples influencias han conseguido el progreso. Como decía uno de mis profesores: "No podemos estar inventando la rueda en cada proyecto".
Buscando en la red un rato he encontrado este artículo, de gran interés, sobre el tema ( con comentarios de Campo Baeza, Aroca, Mangado, ...) :
http://www.elcultural.es/version_papel/ARTE/20976/La_arquitectura_tiene__dueno/
En el proyecto del edificio de Emasagra, y utilizando la mínima información que se presenta en el artículo, veo que es la típica organización, ya inventada en los tiempos del movimiento moderno, de basamento, más público, y torre de oficinas arriba. En cuanto al concepto estético tal vez tenga cierta similitud con el proyecto de Zaha, pero si se observa con un poco de profundidad, parece que el proyecto de Granada es de lonchas y el de Zaha es de una sola loncha que se va plegando y conformando todo el edificio mediante ese pliegue.
La verdad que casi que me alegran noticias como esta ya que recuperan el debate sobre los derechos de autor (casi perdidos) de los arquitectos y sobre la arquitectura en general.

Quien haya inventado algo alguna vez desde el papel en blanco, que levante la mano
ResponderEliminarPuestos a buscar parecidos también es fácil encontrar similitudes estéticas con los proyectos de lonchas de Tuñon y Mansilla. No se si la propuesta es acertada o no, pero en caso de que lo sea es una pena que la ligereza (o incultura) con la que reproducimos las imágenes que nos llegan desde los medios se convierta en el tema de discusión. Hay que dosificar las revistas de medio pelo y los blogs e invertir algo más en libros y viajes.
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