UN CONGRESO POCO PARTICIPATIVO EN EL QUE SE HA HABLADO MUCHO DE PARTICIPACIÓN
“Los arquitectos burgueses (aburguesados) se defienden numantinamente
y no se dan cuenta de que todo, el mundo, ha cambiado”
(Andrés Perea en el congreso de Arquitectos)
CONCLUSION DESTRUCTIVA
En este congreso los arquitectos no hemos decidido nada. Hemos ido a Valencia y, “unos elegidos” , no sabemos por quien, han decidido y reflexionado por el resto. En lugar de asambleas se han dado conferencias. En lugar de unión, interacción y mezcla, hemos comenzado a crear los nuevos tótems de la arquitectura española, un nuevo "STAR SYSTEM" formado por los arquitectos alternativos de Madrid.
(Francisco Camps en el congreso de Arquitectos)
CRÓNICA
Acabamos de volver del congreso de arquitectos de España 2009 y nos gustaría hacer una pequeña crónica (sentimos que sea discontinua, como hecha a retales, pero así fue el congreso).
El congreso ha consistido en varias actividades paralelas: Exposición de las comunicaciones publicadas previamente en la web del congreso, proyección de documentales de arquitectura, y conferencias agrupadas en tres espacios de reflexión (ER) paralelos.
El primer día todo se desarrolló en el mismo auditorio, con lo cual era posible asistir a la totalidad de las conferencias. Este día se dedicó principalmente a la inauguración y a la explicación de la temática de cada uno de los tres espacios de reflexión para que, al día siguiente, cada arquitecto pudiera elegir el espacio (auditorio) de reflexión que más le interesaba.
El segundo día al mismo tiempo se celebraban tres conferencias (en cada uno de los ER) y se exponían tres comunicaciones (en unas pequeñas salas habilitadas al efecto)
Finalmente el tercer día se recopilaban conclusiones de cada uno de los espacios de reflexión.
A continuación exponemos nuestras impresiones acerca del congreso, que son sesgadas dado que no pudimos asistir a todas las conferencias a causa de su paralelismo temporal.
SOBRE LA ORGANIZACIÓN DEL CONGRESO
Antes de llegar al congreso nos lo imaginábamos de tipo asambleario, es decir, un gran auditorio al que se le proponían temas y todo el auditorio iba discutiendo mientras un secretario iba anotando conclusiones. Finalmente el congreso al que hemos asistido ha sido un congreso unidireccional y poco participativo en el que unos “elegidos” han preparado unas conferencias en las que han difundido sus peculiares doctrinas entre los arquitectos “plebeyos”. Además el día final del congreso se nos comunica que se publicaran unas conclusiones. Entiendo que las conclusiones estaban ya escritas previamente por los elegidos ya que la participación del auditorio ha sido nula por falta de tiempo dado que entre las conferencias y los tertulianos de la llamada fila cero no quedaba tiempo para más.
Además, como nos era imposible asistir a todas las conferencias, dado que había espacios de reflexión paralelos en tres auditorios distintos del palacio de congresos, no creo que haya nadie que pueda tener una visión completa de lo sucedido en el congreso. Estos espacios de reflexión, convertidos casi en congresos paralelos, han sido una perfecta escenificación de la diversidad y falta de unidad que existe actualmente en el colectivo.
Por otro lado si se analiza la temática de los espacios de reflexión puede entenderse que gran parte de los modos de ejercicio de la profesión estaban excluidos, como por ejemplo los arquitectos que trabajan en las administraciones públicas.
La gran mayoría de los arquitectos que hablaban en el congreso, incluso los de la fila cero, hablaban muy bajito, de manera monótona y con un cierto halo de falsa espiritualidad. En algunas ocasiones nos salimos del auditorio hartos porque era imposible escuchar al orador. Esto no sucedió con ninguno de los conferenciantes que no eran arquitectos. Conclusión: “La sociedad no escucha a los arquitectos porque hablan muy bajito (y además usan términos como háptico, topológico o matérico)”
SOBRE LAS POSIBLES CONCLUSIONES DE LOS ESPACIOS DE REFLEXION
Durante el congreso han surgido nuevos términos, palabras, vocablos estrella. Y esta vez, aunque parezca mentira, no han sido palabras como matérico, topológico, oblongo,… Las palabras estrella del congreso han sido PARTICIPATIVO, SOCIAL, ECOLÓGICO, SOSTENIBLE, REHABILITACIÓN, WIKI, RED, … Me ha parecido bastante sorprendente que, de golpe y porrazo, arquitectos que hasta hace unos meses han estado al servicio de la especulación desmedida, entonaban el mea culpa y se decidían a hacer acto de contricción y cambiar. Analizándolo mejor me he dado cuenta de que ha surgido el arquitecto chaquetero, es decir, un arquitecto que en vacas gordas es el rey del capitalismo y el liberalismo y en vacas flacas es el gran adalid de lo social (porque sabe que ahora solo va a poder hacer VPO, rehabilitaciones,…) Ahora lo entendemos todo, ahora entendemos por qué nosotros que siempre apostamos por algo más social, haciendo proyectos con las administraciones, aunque estuvieran peor pagados, ahora ya no conseguimos proyectos , por ejemplo de rehabilitación singular, ni autonómica. Pobre Santi Cirujeda que tiene que asistir al espectáculo de ver a arquitectos con pañuelos de Hermes, ropa de Prada y zapatos de Gucci, que ahora se las quieren dar de sociales. Ahora va a resultar que todos querían ser cirujeditas pero no lo sabían.
Otra conclusión que no acertábamos a entender es que ahora con la crisis vamos a hacer mejores ciudades y una arquitectura más social. Y nosotros pensábamos:¿ ¡Señores, si cuándo ha habido dinero no se ha conseguido hacer que la vivienda sea realmente un derecho, como lo vamos a conseguir ahora que no hay dinero!?
Durante el congreso se debatió largo y tendido sobre la responsabilidad, o la culpa, de los arquitectos en la crisis (o la burbuja inmobiliaria). Una parte de los arquitectos entonaba el mea culpa por la crisis, o por los edificios estrella con superpresupuestos mientras no se hacía VPO, pero nadie (excepto Fernández Galiano) entonó el mea culpa por el urbanismo de las periferias o por la falta de calidad de la media de los edificios de viviendas construidas en los últimos años. Es increíble que incluso una arquitecta, que estaba en la fila cero, que decía que llevaba 15 años dedicada al urbanismo, veía la crisis como una gran oportunidad para ella para empezar a hacer buen urbanismo. No entiendo cómo si lleva 15 años no haciendo buen urbanismo ahora sí va a empezar a hacerlo. Pensamos que los arquitectos deben ser responsables pero dentro de lo que son sus tareas, no somos responsables de la economía, pero sí del urbanismo insostenible, de los dormitorios de menos de 5 m2, de hacer edificios de presupuestos escandalosos para luego hacer VPO, colegios, centros de salud, con presupuestos exiguos. Hace falta una ética colectiva.
De las charlas, las que nos han parecido más interesantes son las ofrecidas por personas (o personajes) que no son arquitectos. Estás personas ofrecían una visión bastante fresca, y desde fuera, sobre los arquitectos. Es muy destacable la visión del sociólogo Emilio Luque, en la que concluía que había que desligarse de los promotores y establecer nuevas alianzas con los usuarios. Para establecer esta nueva alianza es necesario cambiar nuestro lenguaje con ellos y dejar de utilizar cultismos y tecnicismos.
Sobre el espacio de reflexión 2.
Me parecía bastante paradójico asistir a conferencias en las que todo el rato se hablaba de participación como la de Perez de Lama, Basurama, Cirujeda, … y al final la falta de posibilidad de participación del auditorio iba en contra de su propio discurso. De este modo sentíamos que, en lugar de asistir a un congreso de cambio en el que desaparecen las individualidades y se vuelve a la importancia de los colectivos sociales participativos, asistíamos a una serie de conferencias dadas por gente joven con cierto halo de alternativos, convertidos, por la organización, en un nuevo Star System de la arquitectura a nivel español.
SOBRE LOS EXPOSITORES DE EMPRESAS PATROCINADORAS
Fuera de los auditorios, en los pasillos, había stands de empresas patrocinadoras. Era sorprendente descubrir que había más empresas que pretendían vender cosas a los arquitectos para su vida personal , que empresas que pretendieran mejorar la profesionalidad de los arquitectos. Estás empresas nos vendían muebles de diseño, revistas, libros, videos de arquitectura,… La verdad es que me sorprendió bastante que no hubiera empresas de tecnología aplicada a la profesión. No estaban ni Presto, ni Cype, ni Allplan, ni Rhino, … Entiendo que esto significa que aún las empresas consideran que los arquitectos somos gente a la que se nos venden muebles hipercaros y libros de 100 euros, en lugar de tecnología y eficiencia en nuestros procesos.
CONCLUSION CONSTRUCTIVA
Promotores indis. Participación. Consultoría de necesidades. Recuperar lo social. Nuevas alianzas con los usuarios: participación. Perder la autoría. Mas importancia del usuario frente al autor. Cuidar lo público. Concursos No, negociación directa con ciudadanos. Menos papeles. Recuperar la ética.